La sorpresa de los usuarios provino de que el gobierno de Javier Milei dispuso aplicar de manera retroactiva al 1 de febrero el aumento en el costo de la generación eléctrica.

Los usuarios de energía eléctrica recibieron en los últimos días boletas con aumentos que se ubican muy por encima de lo pautado. Si bien los incrementos que había anunciado el Gobierno para estas tarifas debían estar en un sendero de entre 65% y 150%, las facturas que recibieron los hogares llegan a septuplicarse (alzas superiores 600%). La sorpresa de los usuarios provino de que el gobierno de Javier Milei dispuso aplicar de manera retroactiva el aumento en el costo de la generación eléctrica para los usuarios de Edesur y Edenor, generando un mayor impacto en las tarifas de luz para los hogares.

En principio circuló que la medida no había sido informada previamente, el Secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, salió a dar aclaraciones al respecto. Las subas se deben principalmente a una combinación entre la quita de subsidios que aplicó la secretaría de Energía y la suba en las tarifas de transporte y distribución eléctrica (VAD), que definió el ente regulador de la electricidad (ENRE). Alcanzan a todos los hogares, comercios e industria, aunque en distinta proporción.

Por cada peso que deja de subsidiar el Gobierno, las boletas de luz y gas aumentan hasta $1,45 Aún con subsidios, llegaron boletas de gas con un 248% de aumento. La secretaría de Energía aplicó una quita de subsidios en todo el país para los usuarios residenciales de ingresos altos (N1), comercios e industrias desde el 1° de febrero pasado, que pasaron de pagar $20.460 a $44.401 el MWh de la generación eléctrica (un alza de 117%). Los usuarios residenciales de ingresos bajos y medios hasta un consumo de 400 KWh por mes mantuvieron el subsidio, ya que pagan por la generación $2981 y $3756 el MWh, respectivamente. Es decir, estos segmentos pagan 6,7% y 8,5%, respectivamente, de lo que cuesta la generación eléctrica y mantienen más de 90% de subsidios del Estado nacional.

Para ellas, el ENRE también dispuso un fuerte aumento para recomponer rentabilidad. el organismo concretó una suba en el cargo fijo y acortó la cantidad de categorías de consumo de los usuarios residenciales: mientras que antes había nueve categorías (de menor a mayor consumo), ahora hay seis (se bajó a cuatro en un principio y luego volvió a subir). Esto implica distintos aumentos para cada usuario residencial

La letra chica

La suba reflejada en las facturas de energía eléctrica para el AMBA comenzó el 1 de febrero, en lugar del viernes 16, como había anunciado originalmente el ENRE. Por un «error» de fechas y sin comunicarlo oficialmente, el Gobierno aplicó de manera retroactiva el incremento en el costo de la generación eléctrica para los usuarios de Edesur y Edenor, lo que generó un mayor impacto en las tarifas de luz del esperado.

De esta manera, la suba reflejada en las facturas de electricidad para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) comenzó el 1 de febrero, en lugar del viernes 16, como había anunciado originalmente el Ente Regulador de la Electricidad (ENRE) en la Resolución 102/2024, que fijaban los aumentos a partir de su publicación en el Boletín Oficial a mediados de aquel mes.

Sin embargo, el organismo le comunicó a las distribuidoras que la aplicación del incremento debía ser de forma retroactiva al inicio del segundo mes del año. La decisión no fue informada a los usuarios mediante ningún canal oficial, lo que podría derivar en una demanda judicial, ya que los ajustes en las tarifas de los servicios públicos deben ser dadas a conocer mediante una resolución oficial y pública, de libre acceso.

El aumento, correspondiente al componente de mayor costo de las tarifas que es la generación eléctrica, lo define la Secretaría de Energía de igual manera para todo el país, en base a la programación estacional de cómo se abastece la demanda eléctrica en cada trimestre.

Los valores se actualizaron a principios de febrero y rigen hasta fines de abril, con una suba del 117% ($20.460 el MWh a $44.401) para los usuarios de altos ingresos, comercios e industrias, y sin cambios para los hogares de ingresos bajos y medios, pero el área encabezada por Eduardo Rodríguez Chirillo dispuso su entrada en vigencia desde el 16 de febrero, por lo que en los primeros quince días del mes las facturas no debían actualizarse.

De hecho, la Resolución 102 que pone en vigencia los nuevos cuadros tarifarios contenidos en los 10 Anexos publicados en Boletín Oficial dice textualemente que los nuevos valores se «deberán aplicar a partir de la HORA CERO (00:00 h) del día de entrada en vigencia de la presente resolución», que fue el 16 de febrero.

Al percatarse de esta situación, el ENRE le comunicó el 11 de marzo a las distribuidoras en una nota privada, que facturen de manera retroactiva el consumo de la primera quincena de febrero con los valores más altos del precio mayorista de la electricidad, pero no lo hizo de manera pública. Aunque los ajustes en el costo de distribución no se pueden aplicar de manera retroactiva, desde el Ejecutivo entienden que si se puede hacer con el valor de generación, ya que el cálculo surge de la concurrencia de la demanda estimada y los costos de la oferta con la que se atenderá. De esta manera, el problema de esta decisión radica en su falta de comunicación.

El aumento retroactivo se ejecutó solamente en el AMBA, ya que el resto de las distribuidoras provinciales no recibieron notificaciones de parte de sus entes reguladores. Por lo tanto, las firmas afrontaron la suba de la generación desde el 1 de febrero, sin poder trasladar el mayor costo a sus clientes desde esa misma fecha.